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¿Se nota que adoro la música? Sólo no puedo escucharla más de dos horas, emocionalmente me devasta, me vuelve loco, empiezo a soñar a tal escala que dejo de estar aquí, excesivamente peligrosa, excesivamente poderosa. Casi como para no querer volver a la realidad jamás. -Mentiroso, nunca estás aquí.-
He hecho obras en las que he estado de por medio y obras en las que no. ¿Por qué tendría que aplicar sentimientos, pensamientos, o lo que sea que sea, una identificación de lo que soy o por lo que pasé? A veces lo he hecho a veces no. ¿Qué es mejor, qué es peor? Nada. He hecho piezas en las que invento, otras en las que relato y exagero o minimizo. Para no utilizar una denominación cuya connotación moralmente es inaceptable. La mentira, diré ficción. Quien nunca haya mentido nunca conocerá el vértigo de mentir, de transgredir la realidad, de crear la transparencia. De crear una ficción honda, tan honda que llega a existir, de ser otro, de cambiarse o mudarse a otra piel con una voluntad distinta, con otro reflejo especular. Es cierto, en mi vida algunas veces he estado invadido de una melancolía o de una euforia y quizá en esos momentos ni siquiera se ve reflejado ahí.
Coloqué esos alfileres en el título, porque lo he dicho en singulares ocasiones, soy un sastre que viste poco. Hilvano para después pasar a otro asunto. Escaso.
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